Hola, ¡sonríe!

¿Tú qué harías si alguien por la calle se te acerca y te da una rosa deseándote un bonito día? Yo creo que haría lo mismo que la última chica, la que le da un abrazo y le desea lo mismo.

Hoy en día estamos muy faltos de esta clase de palabras, de muestras de cariño a nuestro alrededor. Cuando salimos a la calle vamos tan obcecados en nuestros pensamientos que nos olvidamos realmente de los que tenemos al lado. Yo hace un tiempo era igual, entraba en el metro, me sumergía en mi teléfono móvil y no me apetecía mirar a nadie a la cara.

¿Te has fijado en la gente que canta o toca algún instrumento en el metro, que cuando entran en el vagón nadie les mira? Yo ahora sí. Y hace unos días me pasó una cosa maravillosa. Un hombre que canta super bonito en el metro, me dedicó una canción, creo que por el simple hecho de ser la única persona en el vagón que le miró a la cara al entrar y durante su “actuación”. Pues me alegró el día… O como otra vez que un niño con Síndrome de Down me lanzó un beso desde un autobús… Son pequeñas acciones cotidianas que pueden cambiar radicalmente tu día; y que solo las ves si miras en la dirección correcta.

Piensa en eso al final de cada día, piensa en esos pequeños gestos de los otros que te han hecho feliz, y poco a poco verás como eres tú el que hace pequeñas acciones para alegrarles el día a los demás.

“Te mereces a alguien que se le escape una sonrisa cada vez que te vea”.

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