Yo tb tq

Las nuevas tecnologías han llegado y van arrasando todo a su paso. Ahora, en vez de llamar por teléfono decimos: Le mando un WhatsApp.

Dependemos en todo momento de nuestros teléfonos móviles. Y yo la primera, desde luego. Aunque muchos de mis amigos dicen, no es que tenga adicción al teléfono es a la persona que está al otro lado del teléfono.

Que vale, también es verdad, ¿quién no se ha pasado hasta las tantas de la madrugada hablando con esa persona especial por WhatsApp o por Facebook, o por el extinguido Tuenti? Todos lo hemos hecho alguna vez y seguro que lo hacemos y lo seguiremos haciendo. Pero eso no quita para que dejemos de lado las conversaciones cara a cara y el quedar con nuestros amigos, familiares, novios, novias…

Mirándolo por el lado bueno, gracias a las nuevas formas de comunicación podemos estar en contacto casi todo el tiempo con personas que no están físicamente presentes, amigos que están lejos, familiares a los que no ves a menudo. Es una manera de saber qué tal están sin necesidad de verles, aunque con el Skype es como si les tuvieras sentados en la silla de enfrente.

Pero por otra parte, todas esas conversaciones pueden ser malinterpretadas y llevar a equívocos que a veces salen caros. ¿Cuántas veces habéis discutido con vuestra pareja porque ‘le suena mal’ lo que le has dicho por WhatsApp? Todo puede malinterpretarse si no se le da la entonación adecuada. Pero, ¿cómo le damos la entonación adecuada si lo estamos escribiendo y el otro lo lee? Me diréis, ahora existen las notas de audio. Ya, pero que sigue sin ser lo mismo.

A lo mejor una palabra mal dicha por WhatsApp causa un enfado monumental, pero una palabra mal dicha en persona puede arreglarse con un beso o un abrazo, y ¿cómo das un abrazo por WhatsApp? Eso no se puede ¿verdad?

Pues eso, que al fin y al cabo las nuevas tecnologías nos facilitan la comunicación pero nunca bajo ningún concepto pueden sustituir una conversación cara a cara, el contacto físico, las caricias, los abrazos…

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